Unidad 3 · Energía mecánica y cantidad de movimiento
Conservación de la energía mecánica, teorema del trabajo y el roce
Todo lo anterior fue preparación. Ahora llega el resultado que convierte a la energía en la herramienta más poderosa de la mecánica: si no hay roce, la suma de la energía cinética y la potencial no cambia nunca. Con eso podrás responder en dos líneas preguntas que analizando fuerzas tomarían una página entera — y que a veces, francamente, no sabrías cómo empezar.
Definamos primero la protagonista. Si sumamos las dos energías que ya conocemos —la del movimiento y la de la posición— obtenemos una sola cantidad:
Em = Ec + Ep
Sin roce: Ec inicial + Ep inicial = Ec final + Ep final
La idea es que las dos energías se turnan. Cuando un cuerpo cae, pierde altura y gana rapidez: la potencial baja exactamente lo mismo que sube la cinética. Cuando sube, ocurre al revés. La cantidad total no se entera de nada.
El ejemplo que hay que saber hacer
Dejamos caer un cuerpo de m = 2 kg desde h = 5 m, con g ≈ 10 m/s². ¿Con qué rapidez llega al suelo? Poniendo el nivel de referencia en el suelo, arriba toda la energía es potencial:
Em = Ep = m·g·h = 2 · 10 · 5 = 100 J
Abajo, la altura es cero, así que toda esa energía tuvo que convertirse en cinética:
½ · m · v² = 100 J ⟹ ½ · 2 · v² = 100 ⟹ v² = 100 ⟹ v = 10 m/s
Fíjate en lo que no hicimos: no calculamos la aceleración, no usamos ninguna ecuación de MRUA, no analizamos fuerzas. Solo igualamos energías al principio y al final. Esa es toda la gracia del método.
La rapidez no depende de la masa
Ahora un detalle que sorprende. Hagamos el mismo cálculo sin reemplazar la masa por un número. Arriba Ep = m·g·h; abajo Ec = ½·m·v². Igualando:
½ · m · v² = m · g · h ⟹ v² = 2·g·h ⟹ v = √(2·g·h)
La masa se cancela. La rapidez con que llega al suelo no depende de cuán pesado sea el cuerpo: solo de la altura desde la que cae. Un cuerpo de 2 kg y uno de 200 kg soltados desde 5 m llegan los dos a 10 m/s. Es el mismo resultado que ya habías visto en caída libre, ahora deducido por energía. (Un cuerpo más pesado llega con más energía, sí, pero con la misma rapidez.)
Tampoco depende del camino
Aquí es donde el método se vuelve casi injusto de lo eficiente. Como la gravedad es una fuerza conservativa, su trabajo depende solo del desnivel, no de la trayectoria. Entonces, si no hay roce, cualquier camino que baje la misma altura entrega la misma energía cinética — y por lo tanto la misma rapidez final.
Y entonces llega el roce
Todo lo anterior venía con una letra chica: sin roce. En el mundo real casi siempre hay roce, y el roce cambia las reglas. La razón de fondo es que la fuerza de roce no es conservativa: su trabajo sí depende del camino recorrido (mientras más largo el camino, más roce acumulado), y por eso no se le puede asociar ninguna energía potencial.
Cuando hay roce, la energía mecánica no se conserva: disminuye. La cuenta exacta es que el trabajo del roce, que es negativo, se lleva justo esa diferencia:
Wroce = Em final − Em inicial (negativo)
La energía nunca se pierde
Esto merece decirse con todas sus letras, porque es una de las ideas más importantes de toda la física. Cuando decimos que "el roce hace perder energía", hablamos mal. La energía no se pierde ni se destruye. Lo que ocurre es que el roce la transforma en energía térmica: las superficies que rozan se calientan, y esa energía se dispersa entre las moléculas del cuerpo y del ambiente.
Frótate las manos con fuerza durante unos segundos: se calientan. Ese calor es exactamente la energía mecánica que dejó de estar en el movimiento de tus manos. Lo único que se perdió es la posibilidad de recuperarla como movimiento: a diferencia de la energía potencial, el calor disperso no vuelve solo.
Un ejemplo con roce
Un cuerpo de m = 2 kg baja por un tobogán desde h = 5 m, pero esta vez hay roce, y llega abajo con v = 6 m/s. ¿Cuánta energía se llevó el roce? La mecánica inicial era Ep = 2·10·5 = 100 J. La final es
Ec = ½ · 2 · 6² = ½ · 2 · 36 = 36 J
Así que el roce disipó 100 − 36 = 64 J, que aparecieron como calor en el tobogán y en el cuerpo. Nótese que sin roce habría llegado a 10 m/s; con roce llega a 6 m/s.
| Situación | ¿Em se conserva? | Qué usar |
|---|---|---|
| Caída libre, sin aire | Sí | Ec i + Ep i = Ec f + Ep f |
| Rampa o tobogán liso (sin roce) | Sí | Igual que arriba; el camino no importa |
| Resorte ideal | Sí | Igual, con Ep = ½·k·x² |
| Superficie rugosa, con roce | No | Em f = Em i + Wroce (Wroce < 0) |
| Con resistencia del aire | No | Igual que el roce: parte se va como calor |
Con qué se conecta
Con esto cierra el bloque de la energía. Pero la energía no lo explica todo: hay preguntas —sobre todo en los choques— para las que necesitamos otra cantidad que también se conserva, y que además es vectorial. Esa cantidad es la cantidad de movimiento, y con ella se entiende por qué dos autos que chocan y quedan pegados salen disparados hacia un lado y no hacia el otro — algo que la energía, por ser escalar, no puede responder.